Testimonios

  • Testimonio

    Nosotros empezamos a atender a nuestro hijo mayor con Coquis hace como 7 años, nos ayudó mucho a que pudiera manejar sus emociones, identificarlas y atenderlas. Salía tan contento que mi hija quería ir y fue un par de veces solo a platicar.

    Ahora en la adolescencia regresamos ya que para ellos Coquis es una persona de su confianza, se sienten cómodos platicando con ella, les ayuda con sus preocupaciones, su revolución de emociones y a nosotros como papás nos da tranquilidad saber que tienen con quien platicar y que tenemos quien nos ayude a llevar mejor esta etapa por la que están pasando y reforzar nuestro vínculo con ellos.

    Lo más importante es que ellos ya tienen el hábito de acudir con ella cada que sienten que están llenos de cosas o se sienten intranquilos con sus emociones.

  • Testimonio

    Lleva 8 meses trabajando con mis dos hijas y como mamá me siento super tranquila porque sé que Coquis les insipira confianza, ella siempre las alentará a tomar decisiones basadas en el amor propio, valorando su integridad y trabajando constantemente para sacar su mejor versión. Está en sintonia con los jóvenes pero tiene la madurez para guiarlos, me encanta que te mantiene al tanto cuidando también su privacidad

  • Testimonio

    Recibir acompañamiento psicológico en especial de Coquis ha sido y ha hecho la diferencia en mi desarrollo emocional. No solo por cómo veo ahora las cosas sino como me percibo a mí misma de una manera positiva y sana.

    Su ayuda y conocimiento han sido parte fundamental en mi crecimiento personal y me siento muy agradecida por contar con ella en mi vida.

  • Testimonio

    Hola, buenos días. Soy una estudiante que acaba de finalizar su último semestre de

    preparatoria y que en unos meses iniciará su carrera universitaria. Hoy quiero compartir mi

    experiencia personal desde que comencé a asistir a consultas con la psicóloga Georgina.

    Todo comenzó cuando empecé a ir con ella en primero de secundaria. Me acababa de

    graduar de la primaria y atravesaba por ciertos problemas familiares. Tenía 12 años y, a esa

    edad, realmente no sabía cómo manejar lo que estaba viviendo. No tenía idea de cómo

    empezar a resolver esos problemas ni cómo debía trabajar en mí. Al principio no sabía muy

    bien cómo iba a funcionar la terapia, pero desde la primera consulta con Georgina me

    sentí escuchada. Poco a poco fui tomando confianza y sintiéndome más cómoda.

    Por un tiempo dejé de asistir, principalmente por la pandemia. Por esta cuestión de la

    pandemia mi familia dejó de agendar citas. Sin embargo, el año pasado retomé las

    sesiones, sintiendo que estoy en una etapa de grandes cambios. Ahora tengo 18 años y

    comencé a ir de nuevo cuando tenía 17. Me encuentro en una etapa de transición, de ser

    niña para convertirme en adulta, y eso ha traído confusión, dudas y nuevas emociones que

    necesitaba trabajar.

    Las sesiones con Georgina me han ayudado muchísimo. Uno de los temas más

    importantes que hemos trabajado son los límites, que han sido esenciales en la formación

    de mi carácter y mi personalidad. Gracias a ella, he aprendido a tener claridad sobre lo que

    sucede a mi alrededor en lo social, profesional y familiar. También hemos trabajado en

    aspectos como la culpabilidad y el reconocer la importancia de nuestras prioridades.

    Una de las lecciones más grandes que me ha dejado esta experiencia es que la prioridad

    siempre debemos ser nosotros mismos. Está bien ser amables y considerar a los demás,

    pero nunca debemos olvidarnos de cuidar de nuestra propia persona.

    Además, otro aspecto clave que trabajamos fue la elección de mi carrera universitaria.

    Estaba muy confundida respecto a qué estudiar y quién quería ser en el futuro. Georgina

    me ayudó a establecer metas claras y me aplicó varios test de personalidad que me

    permitieron conocerme mejor. Gracias a eso, hoy puedo decir con mucha felicidad que he

    elegido mi carrera y me siento muy segura y entusiasmada con mi decisión.

    Sigo trabajando en mí misma con los consejos que ella me ha dado. Me siento muy

    escuchada y en confianza con ella. Considero que brinda un excelente servicio, se

    relaciona muy bien con sus pacientes, muestra mucha empatía y siempre tiene el consejo

    indicado cuando se necesita.